Se Requiere Voluntad de Hierro
Estas dos herraduras parecen fusionadas permanentemente, con sus cañas retorcidas entrelazadas de una manera que desafía la lógica. Forjadas a mano a partir de hierro reciclado y acabadas con un recubrimiento de cera protectora, cada herradura pesa casi medio kilogramo, lo que le da al rompecabezas una presencia imponente. La solución requiere descubrir un único ángulo y rotación precisos: no se necesita fuerza, solo pura intuición geométrica. Una vez separadas, el desafío de reunificarlas es igualmente exigente, convirtiendo esto en una experiencia de dos rompecabezas en uno, clasificada como difícil.